Absolutamente todo se trata de energías. En este artículo te explico qué es el karma, cómo se genera y qué lugar ocupan los animales en tu camino, según lo que me enseñó el Arcángel Raziel.
Todo es energía
Solo vemos las cosas físicas porque estos ojos físicos nos permiten ver cosas físicas, pero cuando cierras los ojos estás conectado al todo y, en realidad, el 95 % o más es energía pura. Cuando te encuentras en una energía, es como si estuvieras en un país o en una colonia de la que no puedes salir. Tienes que salir de ahí para que las cosas vayan de forma diferente, y para eso hay que dar ciertos pasos. Pero primero hablemos del karma.
¿Qué es el karma?
Todas las personas, conforme avanzan en su vida, y no solamente en esta sino también en otras vidas pasadas, van haciendo acciones todos los días: unas de baja frecuencia, otras de media frecuencia y otras de alta frecuencia, según lo que van viviendo. Las acciones de baja frecuencia provocan karma.
No ocuparte de ti
Hay un karma que nace cuando una persona se hace mal a sí misma, por ejemplo porque no se ocupa de ella misma. Dios le ha dado las llaves para ocuparse de sí, pero decide salir a ocuparse de otras personas y entonces no se está ocupando de ella. Eso es una infidelidad hacia uno mismo y provoca karma. Es lo que llamo el poquito de karma que va en tu bolsita.

La alimentación y el karma
Cuando una persona decide, por costumbre, por tradición o porque así se hace siempre, alimentarse con alimentos de origen animal, eso le produce karma. Y no solamente en esta vida: también en vidas pasadas, muchas veces, porque así nos enseñaron, porque así nos gustaba o porque así era la tradición.
Según el Arcángel Raziel, los animales son seres supremos, con una energía muy elevada, como la de un bebé, y algunos de ellos son maestros espirituales. Están aquí para cumplir distintos propósitos: algunos para ser comidos por otros animales, porque así es la cadena alimenticia; otros para crear, a través de sus desechos, más abundancia de plantas y vegetales y así elevar las frecuencias de todo el planeta; y otros para ser tus maestros y guías espirituales.
Por eso, participar en hacer mal a un animal es una acción de baja frecuencia: esa energía tan pura y tan alta queda ofrecida al bajo astral.
Los animales como maestros
Cada quien tiene su animal tótem: observas cómo funciona, cómo se comporta y qué te está aconsejando, y te inspiras en él para saber cómo actuar. Si te pones a observar a los animales, te indican cómo se descansa, cómo se trabaja y en qué momento, cómo se disfruta la vida, cómo se agradece y cómo se toma el sol. Ahí están las respuestas: en qué momento se es feliz y en qué momento se está tranquilo.
Los animales que pasan frente a ti no están ahí solo porque sí: hay un mensaje todo el tiempo. Cuando las personas caminan de la mano de Dios, siempre hay un mensaje.

Preguntas frecuentes
¿Qué es la bolsa de karma?
Es la imagen que uso para explicar que cada persona lleva consigo el karma generado por sus acciones de baja frecuencia, en esta vida y en otras.
¿Qué acciones generan karma?
Las acciones de baja frecuencia: por ejemplo no ocuparte de ti, o participar en hacer mal a un animal.
Conoce tu karma
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